Ensalada rin-ran: pimiento, cebolla, tomate y el pimentón de Denominación de Origen La Vera agridulce para que le dé toda versatilidad , color y el toque ahumado que es la tradición de nuestra tierra.
La RECETA:
Ingredientes
- Tomates maduros (bien carnosos)
- Cebolla (o cebolleta fresca)
- Pimiento verde o rojo (fresco y crujiente)
- Pimentón de la Vera Agridulce DOP (el ingrediente clave)
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre de vino
- Sal
- Agua fría (opcional, para el caldo tradicional)
1. Preparación y corte de las hortalizas
Comienza lavando muy bien los tomates y los pimientos bajo el grifo de agua fría. Con un cuchillo afilado, pica los tomates en dados medianos o gajos pequeños, asegurándote de conservar todo el jugo que suelten. Corta el pimiento retirando las semillas internas y pícalo en trozos pequeños para que aporte un toque crujiente homogéneo. Finalmente, pela la cebolla y córtala en dados finos o en juliana delgada, según tu preferencia. Coloca todas las verduras picadas juntas en un cuenco grande o fuente honda.
2. El toque de tradición: el Pimentón de la Vera
Espolvorea generosamente sobre las verduras una cucharada de pimentón de la Vera con Denominación de Origen Protegida (DOP) en su variedad agridulce. Este tipo de pimentón es crucial, ya que el ahumado característico de la comarca de la Vera le otorgará a la ensalada su aroma tradicional único, su color intenso y una gran versatilidad en el paladar.
3. Emulsión del aliño tradicional
Añade una pizca de sal al gusto sobre las hortalizas. Riega los ingredientes con un buen chorro de vinagre de vino y, justo después, añade de forma abundante un buen aceite de oliva virgen extra. Si quieres seguir la costumbre más purista de los pueblos de la Vera, vierte un chorrito de agua fría en el fondo del cuenco. Esto, al mezclarse con el aceite, el vinagre, el pimentón y los jugos naturales del tomate, creará un caldillo rojo emulsionado espectacular.
4. Integración y reposo
Con la ayuda de una cuchara de madera, remueve enérgicamente todos los ingredientes desde abajo hacia arriba. Asegúrate de que el pimentón se disuelva por completo en los líquidos y que impregne cada trozo de verdura. Aunque se puede comer en el acto, lo ideal es introducir la fuente en la nevera durante al menos 30 minutos. El reposo en frío asentará los sabores y hará que el plato sea sumamente refrescante. [, 2, 4]
Se sirve tradicionalmente al centro de la mesa acompañado de un buen trozo de pan de pueblo para mojar en el caldo. [, 2]
¿Deseas que te sugiera algunos ingredientes opcionales que se le suelen añadir en Extremadura (como huevo cocido) o prefieres mantener la receta estrictamente vegetal?




